La sesión plenaria ordinaria N.º 2, celebrada el 4 de mayo de 2026 con 56 diputados presentes, fue una sesión solemne dedicada al último mensaje constitucional del presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, quien rindió cuentas sobre los cuatro años de su administración ante una Asamblea Legislativa que inicia una nueva legislatura con mayoría oficialista.
El acto incluyó la presencia del cuerpo diplomático, magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Supremo de Elecciones, la Contraloría, la Procuraduría y la Defensoría de los Habitantes.
En su discurso, el presidente Chaves afirmó que su gobierno logró sacar al país "de una economía al borde del colapso, a una economía sana, próspera, con crecimiento y estabilidad", y destacó como principales resultados la reducción de la pobreza a sus "niveles más bajos", una tasa de desempleo cercana al 5,7%, la construcción de más de 685 obras de infraestructura educativa y el decomiso de "más de ciento diez mil kilos de droga".
Citó una encuesta publicada por ElMundo.cr que, según dijo, le otorga a su gobierno "un apoyo del setenta y siete punto dos por ciento" al cierre de su mandato.
Reconoció que proyectos como la Ciudad-Gobierno, la Marina de Limón, Crucitas, las jornadas flexibles y las pensiones de lujo quedaron pendientes, pero atribuyó ese fracaso a "la resistencia de quienes se aferran a sus privilegios" y a "la vieja casta que había capturado nuestra patria".
El mandatario dirigió un fuerte mensaje a la nueva oposición legislativa, a la que pidió "que no ejerza una obstrucción irracional, como sin duda lo hizo el Congreso anterior".
Afirmó que durante su administración vivió "cuatro años de una oposición aberrante" que "bloquearon reformas, atrasaron proyectos y judicializaron decisiones políticas".
En ese tono, sentenció: "Oponerse por oponerse no es ideología.
Es mezquindad.
Bloquear por bloquear no es democracia.
Es parálisis".
También llamó a una "reforma profunda del Poder Judicial" para que "las magistraturas dejen de ser el botín político de los poderosos".
Por su parte, la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez Fallas, respaldó las afirmaciones del presidente y calificó su informe como "un punto de inflexión" y "un capítulo histórico".
Destacó los avances en infraestructura, salud y seguridad, y subrayó que "los resultados económicos se reflejan también en el mercado laboral".
En su intervención, hizo un llamado explícito a las bancadas de oposición: "tienen amplias atribuciones de fiscalizar, de oponerse, pero nunca de detener ni paralizar el desarrollo de este hermoso país".
La sesión transcurrió en un ambiente de formalidad protocolaria, sin intervenciones de otros diputados ni debate posterior, y concluyó con el anuncio de que al día siguiente el Plenario analizaría el mensaje presidencial en sesión ordinaria.